FUNDACIÓN PARA EL DESARROLLO DE CENTROAMÉRICA (FUDECEN) PRESENTA INFORME DE DESIGUALDAD MULTIDIMENSIONAL TRIMESTRAL Y OBSERVATORIO DE DESIGUALDAD MULTIDIMENSIONAL DE EL SALVADOR

Publicado el 19/10/2022 a las 01:30 am.

Modificado por última vez el 19/10/2022 a las 01:36 am.

Fundación para el Desarrollo de Centroamérica (FUDECEN) presenta el Informe de Desigualdad Multidimensional Trimestral (segundo trimestre, 2022) y el Observatorio de Desigualdad Multidimensional de El Salvador en el marco del proyecto: “Cerrando brechas, promoviendo una ciudadanía activa que demanda igualdad de derechos y protección social en el salvador en pospandemia”, ejecutado por el Instituto de Investigación, Capacitación y Desarrollo de la Mujer (IMU), Fundación para el Desarrollo de Centroamérica (FUDECEN) y Oxfam en El Salvador.
El Informe de Desigualdad Multidimensional Trimestral (segundo trimestre, 2022) es una actualización a 2022 de los dominios: Vida y salud y Seguridad financiera y trabajo digno del Informe de Desigualdad Multidimensional «Ni un paso atrás. Cerremos las brechas de la desigualdad multidimensional en El Salvador», presentado por Oxfam y FUDECEN en julio de 2021.
El Dominio Vida y Salud explica la desigualdad en la capacidad de estar vivo, de disfrutar de la longevidad y evitar la muerte prematura. Los indicadores propuestos capturan diferencias en el riesgo de mortalidad, que pueden deberse a diferencias en exposición a situaciones peligrosas, factores de estilo de vida y diferencias en el tratamiento médico. También muestra las desigualdades de salud física, mental, sexual y reproductiva. La desigualdad en la muerte prematura se refiere también a los casos de muerte como resultado de la exposición desigual a desastres, el cambio climático y otros factores ambientales. Asimismo, la capacidad de llevar una vida saludable se ve afectada por factores biológicos, físicos y mentales, recursos económicos y condiciones sociales en el medio ambiente (OXFAM y FUDECEN, 2021, pág. 13).
Se identifica logros importantes en las últimas tres décadas con reducciones en las brechas de desigualdad en Vida y Salud, como resultado del incremento del gasto social y en salud, que ha llevado a una disminución de la desigualdad (de ingresos y riqueza) y pobreza hasta 2019. Sin embargo, desde 2020, estos avances se han visto comprometidos.
El Dominio “Seguridad Financiera y Trabajo Digno” analiza las desigualdades en la capacidad de lograr independencia financiera y seguridad, disfrutar de un trabajo digno y justo, y el reconocimiento del trabajo no remunerado y de cuidados. En este dominio se evalúa el impacto de la concentración de ingresos y riqueza en las capacidades y condiciones de vida de las personas.
El estudio establece que el debilitamiento en el crecimiento de la demanda externa, el aumento de la inflación y la alta incertidumbre política en algunos países han provocado que luego de la recuperación económica del 2021, se proyecte que el crecimiento en la economía salvadoreña volverá a desacelerarse en los próximos 5 años, con niveles de crecimiento incluso inferiores que los observados antes de la pandemia.
En 2021 las remuneraciones de los asalariados como componente del PIB disminuyeron, en comparación con 2019 (36.8% y 38.3% respectivamente). Dicha reducción impacta negativamente en la dinámica del crecimiento y en el potencial de desarrollo de los países.
A partir de 2017 los niveles en el coeficiente Gini, que mide la distribución de los ingresos en los países, ha tendido al aumento, llegando a 0.42 en 2020, siendo el valor más alto en los último 5 años, y que coincide con la propagación mundial del COVID-19. Esto implica que mientras un mayor número de personas entraron en situación de pobreza extrema y relativa a causa del cierre de la economía y las medidas de contingencia aplicadas, los ingresos de las minorías más ricas incrementaron.
En promedio, el salario de los hombres sigue siendo superior al de las mujeres. En 2021, los hombres percibieron $54.01 más que las mujeres a nivel de país, y ésta diferencia se hace aún mayor en la zona urbana, donde los hombres reciben, en promedio, $73.57 más que las mujeres. Las mujeres ganan 14.3% menos que los hombres en El Salvador.
 
El Observatorio de Desigualdad Multidimensional de El Salvador tiene por finalidad potenciar el rol de la sociedad civil salvadoreña en la generación de evidencia y el monitoreo de las políticas públicas relacionadas a la igualdad y la protección social, lo cual permitirá a su vez que líderes y lideresas, la sociedad en general, las organizaciones sociales, el Estado (en sus diferentes niveles) y el sector privado, cuenten con estadísticas sobre las brechas de desigualdad multidimensional en El Salvador.
Se basa en las dimensiones contempladas en la metodología del Marco Multidimensional de Desigualdades (MMD):
Vida y salud, que cubre la capacidad de estar vivo y vivir una vida saludable.
Seguridad física y legal, que establece que para que las personas sean capaces de vivir el tipo de vida que tienen razones para valorar, necesitan estar, y sentirse, físicamente seguras y protegidas.
Educación y aprendizaje, que mide la capacidad de ser bien informado, para comprender y razonar, y para tener las habilidades para participar en la sociedad.
Seguridad financiera y trabajo digno, que cubre la capacidad de lograr resultados financieros, independencia y seguridad, disfrute de una vida digna y justa, trabajo y reconocimiento de trabajo no remunerado y cuidado.
Condiciones de vida confortables, seguras e independientes, que mide la capacidad de disfrutar de condiciones de vida cómodas, independientes y seguras, y finalmente,
Participación, influencia y voz, que mide la capacidad de participar en la toma de decisiones, tener voz e influencia.
En total, el Observatorio cuenta con 117 indicadores que miden la desigualdad en distintos ámbitos de la vida humana.